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Reflexiones

Propósitos 2015: Ejecuta bien día a día

Empieza el nuevo año y con él un buen listado de propósitos y deseos. Este año quiero hacer en su lugar un listado de acciones que ayuden en la ejecución, pues para mi es la clave que diferencia el éxito del fracaso. En la era de la información y el conocimiento, toda la información está a nuestro alcance, así como las mejores herramientas que hemos tenido nunca.
La diferenciación real en los mercados tan saturados está cada día más alejada, con el poco tiempo que tenemos para comparar productos con un golpe rápido de vista vemos que prácticamente todos los competidores dicen y venden lo mismo, aunque esto no sea así cuando escarbamos un poco. Entonces ¿porqué sigue habiendo ganadores y perdedores? para mi la principal diferencia es la ejecución.
La ejecución transforma ideas y proyectos en realidades, y es por eso que este año 2015 voy a centrar el foco de los propóstitos de año nuevo en 3 consejos relacionados con la ejecución:

1. Ejecuta bien, cada día. O dicho de otra manera, da el 200% todos y cada uno de los días, minutos y segundos. Se persistente, no tires la toalla, cuando no veas el sentido ni la motivación a tus proyectos, continúa adelante, estarás cerca del éxito si continúas haciendo lo correcto.

2. Básate en las métricas. Sigue el sabido ciclo de análisis, planificación, ejecución, medición y ajuste. Hazlo. ¿Son tus métricas las adecuadas? Prueba y compara resultados frente a las mismas métricas, optimiza o cambia de acción si no funciona.

3. Ten foco. La dispersión es un mal común, necesitarás las métricas y una buena ejecución para discernir entre lo importante y lo urgente. Lo esencial y lo secundario.

Feliz 2015 y ¡a por todo!

Reflexiones

Aprender a decir no

Uno de los dilema de la vida es la elección, y dentro de él, para mi lo fundamental no es elegir bien lo que haces, sino elegir bien lo que no vas a hacer. Steve Jobs decía que lo importante para Apple era saber en qué centrarse y qué líneas de producto dejar de seguir. En este mundo moderno en que vivimos, tan saturado de información y tan falto de tiempo, lo importante es saber elegir los dos o tres puntos en los que centrarse. A qué evento sociales elegir no ir, que reuniones en el trabajo no participar y tener el coraje para decidir qué proyectos o tareas no continuar. Al final es una cuestión de tener coraje, decir que no, y reflexionar a posteriori con la perspectiva de la distancia, si tomamos la decisión adecuada, para integrar consciente o inconscientemente las decisiones y sus consecuencias en nuestro ser, e ir refinando el proceso. Y tú, ¿a qué esperas para decidir que no hacer?

Reflexiones

¿Quién quiere un PC?

Tablets, iPhones, Androids, Google TV, iPad, libros electrónicos, Playstations y demás dispositivos, cada día más y más el tradicional ordenador de sobremesa se hace prescindible. Unos meses atrás no había día en el que no me levantase a encender el ordenador para desayunar mientras consumía mi ración diaria de noticias electrónicas. Volvía del trabajo y miraba cómo iban mis descargas y organizaba mi información  en el disco duro. Ahora con la información cada día más en la nube, más e-ubicua, ni me preocupo por encenderla. Leo las noticias en el iPhone  mientras remoloneo en la cama, o me doy una vuelta por las redes sociales, o reviso mi correo: no hay necesidad de encender mi PC. Cada día más volvemos a aquella época del terminal tonto y la unidad centralizada, salvo que esta vez la central está en la red; descentralizada, e-ubicua, siempre accesible.

Paradójicamente escribo esta noticia desde mi PC: para consumir información no lo necesito, para producirla todavía sí.

 

Reflexiones Web 2.0

Conectando los puntos

Muchas veces me preguntan por qué elijo una nueva afición o porqué me apunto a un nuevo curso de algo que no está relacionado directamente con lo que he hecho hasta ese momento. Y casi siempre contesto que no lo sé, que no hay un motivo aparente que lo justifique, sino que simplemente me llamó la antención y me apunté.

Así es como empecé a estudiar japonés, alemán y chino. No porque los considerase útiles para el día a día, ni porque quisiera irme a vivir a esos países, ni porque me hubiese echado una novia ni pretendiese hacerlo. Empecé a estudiar alemán porque quería saber qué decían las canciones de Rammstein, empecé el japonés porque me llamaban mucho la antención esos “jerogríficos” y empecé el chino por ver cuán diferente era del japonés.

Del mismo modo que empecé la carrera de informática porque tenía mucha curiosidad en saber cómo a partir de cachivaches electrónicos podían verse películas, escuchar música, manejar transferencias electrónicas… e hice la especialidad de inteligencia artificial por culpa de haber visto películas de ciencia ficción donde los robots dominaban el mundo!! Y todas estas etapas de aprendizaje en mi vida me han aportado experiencias y conocimientos que no solo me han enriquecido como persona, sino que además me han sido de gran utilidad en el sendero práctico de la vida.

Más recientemente, por culpa de todo esto de los inicios de la web 2.0, empecé a escuchar la palabra emprendedor por todos lados, mezclada con otras como proyectos de internet, congreso de webmasters, blogs, feed, rss… y empecé a leer los blog de gente de renombre en este sector. Esto me llevó a meter la nariz en eventos como Iniciador o el First Tuesday, y la gente incluso me preguntaba si estaba montando algo. Y la verdad es que no, y una vez más, lo hacía por el mero interés de estar informado por una nueva temática que se había aparecido ante mí.

Y ahora, casi tres años después de que empezara a interesarme este mundillo, todo este conocimiento adquirido apenas sin esfuerzo, simplemente con la curiosidad que me llevaba a leer libros, a ir a conferencias y a intercambiar información en la red, me está sirviendo para realizar el proyecto fin de máster de manera mucho más relajada. Porque en el MBA se aprenden muchos conocimientos teóricos sin los que, sobre todo un tipo venido del mundo de la informática como yo, no sería capaz del empezar el proyecto, pero no te dicen apenas nada sobre cómo empezar una empresa, ni las ayudas que te ofrece el estado u otros organismos municipales. Ni te hablan del ecosistema del emprendedor, dónde están los business angels ni cómo tratar con ellos. Qué fondos de Venture Capital existen, ni quienes son los más adecuados para qué proyectos.  Ni te dan una serie de pasos a seguir cuando se empieza desde cero, ni te inspiran de manera tangible como lo hacen cientos de emprendedores cada día.

Todo eso lo he ido aprendiendo con el paso del tiempo, con la curiosidad y la ilusión de estar informado día a día. Y es ahora cuando empiezo a conectar esos puntos hasta ahora inconexos. Quién sabe qué es lo que está por llegar.

Reflexiones Videos

Geolocalización, e-ubicuidad y nuevos hábitos.

De vez en cuando suelo soltar interiormente un Wow! cuando me doy cuenta de lo que las tecnologías cambian mis hábitos. El último, hoy mismo.  Ya uno no se imagina la vida sin el GPS y Google Maps en el bolsillo. Salir de casa con la hora pegada al culo sin saber a dónde vas, pero que de camino al metro te da tiempo de sobra para averiguar el recorrido más corto (algún día incluso el menos concurrido en ese momento).

“Con la instantaneidad de la información, ya no queda tiempo para la historia”.  Jean Baudrillard. El paroxista indiferente, 1997.

O de cómo encontrar un local o servicio de tu gusto con AroundMe en el bolsillo, son esas pequeñas comodidades que te hacen la vida más fácil y divertida. Una vez me comentaron ¿y no es mejor preguntar? tal vez sí para encontrar la farmacia o el banco más cercano, pero cuando se trata de recomendarte un restaurante, ahí las opiniones empiezan a ser más subjetivas y menos comúnes.

Ya ni siquiera apunto las direcciones de los sitios que me gustan, siempre he tenido muy buena memoria visual y muy buena orientación. Por lo que ahora cuando un sitio me gusta o me llama la atención como para ir a descubrirlo en otro momento, ya no hago nada. El hecho de que me llame la atención me hará recordar la zona y algo que conozca que esté cerca. Es cuestión de una breve búsqueda en Street View para encontrar la puerta del sitio, que si además es un restaurante miraré de paso en 11870 para contrastar la, a priori, buena pinta del sitio. Descargar aplicaciones en el Iphone en el momento me hace inevitablemente pensar en las palabras de Trinity a Tanque antes de escapar de los agentes: “Necesito un curso para pilotar un helicóptero”.

Si aún no eres consciente de la nueva realidad, ¿cuándo vas a despertar?

Filosofía Reflexiones

El barquero ignorante

barquero

Un joven erudito, arrogante y engreído, para cruzar un caudaloso río tomó una barca. Silente  y sumiso, el barquero comenzó a remare con diligencia. De repente, una bandada de aves surcó el cielo y el joven preguntó al barquero:

- Bueno hombre, ¿has estudado la vida de las aves?
- No, señor – repuso el banquero.
- Entonces, amigo, has perdido la cuarta parte de tu vida.

Pasados unos minutos, la barca se deslizó junto a unas exóticas plantas que flotaban en las aguas del río. El jóven reguntó al barquero:

- Dime, barquero, ¿has estudiado botánica?
- No, señor, no se nada de plantas.
Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida – comentó el petulante joven.

El barquero seguía remando pacientemente. El sol del mediodía se reflejaba luminosamente sobre las aguas del río. Entonces el joven preguntó:

- Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizándote por las aguas. ¿Sabes, por cierto, algo de la naturaleza del agua?
- No, señor, nada se al respecto. No se nada de estas aguas ni de otras.
- ¡Oh, amigo! – exclamó el joven -. De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.

Súbitamente, la barca comenzó a hacer agua. No había forma de achicar tanta agua y la barca comenzó a hundirse.

El barquero preguntó al joven:

- Señor, ¿sabe nadar?
- No – repuso el joven.
- Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida.

Moraleja: el conocimiento intelectual no implica conocimiento práctico.

En teoría no hay diferencia entre la teoría y la práctica. En la práctica sí. Nada nuevo, algo que todos sabemos y en mayor o menor medida hemos experimentado. Pero que no está de más recordar. Ser conscientes del delicado equilibrio entre teoría y práctica. Entre ser y hacer. La manera de hacer es ser, decía Lao Tse.

Reflexiones

¿Qué haces cuando suena el teléfono?

A veces cuando suena mi teléfono y no se quien es, opto por no cogerlo. Y mi madre se pone nerviosa incluso hasta el punto de querer cogerlo ella, porque para ella, el coger el teléfono es casi un acto reflejo de cuando suena y por tanto la única posibilidad de reacción ante una llamada. ¡Vaya! suena el teléfono, ¡tienes que cogerlo! ¡tengo que cogerlo! Si miramos más profundamente la situación, el sonido del teléfono que nos llega es un estímulo externo que nos llega al interior para ser procesado. En ese punto podemos elegir cogerlo o dejar que siga sonando.

A menudo en nuestro trabajo nos vemos inmersos en situaciones que no hemos creado nosotros pero ante las que tenemos que responder,  porque de no hacerlo nos cargarán el muerto. Nos sentimos víctimas de una situación donde no tenemos capacidad de decisión, sino en las que simplemente se nos dan órdenes externas y nosotros las acatamos. Pero, al igual que con la llamada de teléfono, mirando más conscientemente son situaciones que se nos presentan y que dependiendo de la perspectiva que tomemos la situación podrá convertirse en nuestra peor pesadilla o en nuestro gran aliado. Pensar que te han dado un marrón del quince y no tenemos otra cosa que asentir con resignamiento nos parece la mejor de las soluciones aceptables para salir del paso haciendo lo correcto. En primera instancia parece una buena forma de actuar, pero desde esa perspectiva en nuestro interior nos sentimos víctimas de un proceso que nada tiene que ver con nosotros, sentimos impotencia y simplemente damos una respuesta. Sin sentirnos responsables de la situación y en consecuencia acabamos minando nuestra autoestima tanto si el proceso final es positivo o negativo, interiormente nos sentimos resignados y derrotados.

Cuando se te presenta la situación puedes optar por ser partícipe de la misma adoptando el papel del jugador, reconocer el papel que se te ha asignado sin desmerecer ni reconocer la responsabilidad de los demás. Ahora ya no eres un simple espectador o una víctima. Ahora estás en el centro del escenario, cada uno en su propio centro de acción, tiene capacidad de reacción, y te sientes responsable (response-able; con capacidad de respuesta), es decir, capaz de responder adecuadamente a la situación que se te presenta. De esta manera incluso aunque la tarea encomendada salga mal y te preguntes cual era tu responsabilidad, cómo elegiste actuar y porqué salió mal estarás pensando en términos de posibilidades. No en hechos ante los que no tenías nada que hacer, ni entradas a las que había que responder de una determinada manera. Sino que te encontrarás inmerso en un mundo de elecciones y serás libre. No gracias al camino que tomaste ni por el resultado de tus acciones, sino por la posibilidad de haber elegido y actuado consecuentemente. Y encontrarás sentido a tu vida, verás que te sentirás en control de tu propia vida.

Sé que no elegiste el problema, pero eres tú al que eligieron para resolverlo y eres tú el que estará resentido por tener que solventarlo, solo te harás daño a ti mismo resignándote a aceptar aquello que se te impone. La próxima vez elige el papel del jugador, y hazlo con conciencia. Elige tu actitud interior bajo cualquier conjunto de circunstancias, esa actitud que te da la libertad espiritual que hace que la vida tenga sentido.

Pablo.

Entradas relacionadas:

>> La última de las libertades humanas.
>> Aquello que haces.

Inspirado por Fred Kofman y Vicktor Frank.

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Espíritu emprendedor, proyecto de vida

Con el título “Cómo emprender un proyecto de éxito” Bernardo Hernández empezaba este pasado domingo en el Congreso de Webmasters su ponencia, si no llega a ser porque el día anterior me entero de que es el vicepresidente Mundial de Google y que Alejandro Suárez me lo recomendara, ni siquiera hubiera asistido. Detrás de un título tan rimbombante suele haber mucho humo, un creido o ambas cosas. Por suerte nada más comenzar la ponencia Bernardo matizaba el título, prefería titularla Emprender como estilo de vida: ambición, creatividad y miedo. Un título que iba a cambiar todo el (pre)sentido que le había dado. Empecemos por las tres características:

  • Ambición: aquí me recuerda a la crítica que estuche de Larry Wachowski hace de la falta de ambición de los directores hollywoodienses a la hora de crear películas, y que eso era algo que le impulsaba a mejorar y mejorar Matrix cada vez más. Esa pasión de hacer las cosas con la mayor perfección y pasión posible. La manera de garantizar el éxito más allá del éxito. Trabajando este enfoque, dadas las infinitas variables -y que no todas podemos controlar por mucho que nos empeñemos- estarás garantizando haber dado el máximo, trabajado duro e independientemente del futuro éxito o fracaso exterior, sentirás una paz interior de haber dado lo mejor de tí posible. Nos dice Bernardo:”Si el proyecto tiene éxito, sabes que no todo ha sido gracias a tí. Si el proyecto fracasa, intentas analizar qué es lo que has hecho mal. Es una combinación que te mantiene en un equilibrio muy prudente.”Desde luego me ha recordado a los valores que Fred Kofman expone en su libro La conciencia de los negocios: cómo construir valor a través de valores (responsabilidad incondicional, el éxito más allá del éxito, comunicación auténtica, compromiso impecable y cómo el ser, por encima del hacer, es la fuente última para la excelencia.
  • Creatividad: fundamental, considero que si estás alineado con el principio creativo del que nos habla Andrew Cohen, ese impulso cósmico que nos hace estar conectado con la fuentes del Kósmos instante tras instante, la fuente de la que beben el virtuoso del violín, el poeta iluminado o el emprendedor visionario. Una creatividad que se cultiva para más tarde dejarla ser para poder Ser, bien a través de la meditación o de la práctica de algún arte o actividad con la que verdaderamente aprendas a disfrutar y disfrutes aprendiendo.
  • Miedo: “los valientes no tienen ausencia de miedo, simplemente aprenden a controlarlo, hay que entender de qué miedo se trata”. En este punto me gusta más la perspectiva mencionada por Steve Jobs en el famoso discurso del acto de graduación de Standford. “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón” desde entonces se preguntaba cada día frente al espejo ¿si hoy fuese el último día de mi vida me gustaría hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era NO por muchos días seguidos, sabía que tenía que cambiar algo. (…) El recordarme que todo íbamos a morir pronto era la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme en las grandes decisiones de mi vida, porque prácticamente todo, todas las expectativas , el orgullo,  EL MIEDO, o la vergüenza a fracasar… desaparecían frente a la muerte. Viviendo lo que verdaderamente importa, recordando que todos vamos a morir es la mejor forma de pensar que no tienes nada que perder. Ya estás desnudo, y no hay razón para no seguir a tu corazón.”

Esta cita de Jobs me viene a enlazar muy bien con otro punto tratado por Bernardo en su ponencia:

Lo que importa es la experiencia personal a lo largo de tu vida. No hagas tal proyecto o tal otro porque te lo digan, o solo porque quieras ganar dinero. Haz aquellos proyectos para los que en primer lugar estás motivado, verdaderamente quieres aportar algo, porque a ello vas a estar dedicando tu vida. Si no disfrutas con el proyecto, no lo hagas. Se necesita trabajar duro, pero a la vez pasártelo bien.

A mi juicio es la filosofía “Yoda”: <<hazlo o no lo hagas pero no lo intentes>>, para Bernie:

“no importa lo bueno que seas, sino lo bueno que quieres ser. Aprender como fuerza vital. Entre hacer y no hacer, siempre hacer. Si os plantean un proyecto es fundamental estar motivado, y entonces hacedlo, porque de ese hacer váis ha aprender”.

Estoy de acuerdo, pero es importante resaltar que esa elección hay que tomarla desde lo más profundo de nuestro ser y analizando conscientemente nuestros actos, pues toda acción comporta una consecuencia y aunque podemos abarcar muchas veces más cosas de las que nos creemos, y es sano forzar el límite de nuestras posibilidades, podemos estar cometiendo el error de estar dejando de lado aquello que verdaderamente nos importa. Esa diferencia entre la decisión ciega y la iluminada creo que nos viene dada por la volición interior – en cierto modo el Cemet Noscet latino-. Cuando te conozcas a tí mismo a través de la introspección sabrás cuando estás haciendo lo correcto.

A veces parece que necesitemos de mil vidas para poder llegar a dar todo lo mejor de nosotros mismos y hacer algo grande para los demás que nos satisfaga a nosotros mismos, pero piensa, ¿y si cada una de estas mil vidas fueran las actualizaciones del nuestro desarrollo personal? Morir a nuestra estructura egoica anterior y volver a renacer instante tras instante; transformación tras transformación, integrándonos en niveles de desarrollo cada vez más profundos y abarcantes desde los que interactuar con nosotros mismos, con la sociedad y con todo lo demás. Pero de todos modos, simplemente vive, como dijo Schopenhauer al llegar a su madurez:

Cuando llegas a cierta edad y echas la mirada atrás en el tiempo, tu vida parece haber tenido un orden. Parece como si hubiese estado definida por alguien. Y esas cosas que cuando ocurrieron parecían puramente accidentales, simplemente algo que pasó sin más, se convierten en los elementos principales de una trama con sentido. Así que me pregunto ¿quién creó esta trama? Si ya tus sueños están creados por aspectos de uno mismo que escapan a tu conciencia, toda tu vida ha estado compuesta por tu volición interior. Al igual esa gente que conociste por casualidad, se convirtieron en agentes que estructuraron tu vida, tú mismo te has convertido en el agente que ha estructurado otras vidas y toda la trama en su conjunto encaja en una gran sinfonía. Todo influenciando y estructurando todo lo demás. Por ello, nuestras vidas, fueron el sueño del Soñador Único donde todos los personajes del sueño están soñando también, y todo se conecta con todo moviéndose desde su propia volición en la naturaleza.

Alex Grey

Joseph Campbell, el mayor historiador de las religiones en el siglo XX y cuyos libros fueron una fuente inagotable de inspiración para George Lucas y su saga galáctica:

Cuando mis alumnos me preguntan “¿Debo hacer esto? ¿Debo hacer esto otro? Les respondo: sigue tu instinto. Hay algo dentro de tí que sabe cuándo estás en el centro, que sabe que están en el Ser, o que estás fuera de él. Y que si te vas para ganar dinero, perderás tu vida. Así que lo que cuenta no es el destino, es el viaje.”

 

Esta entrada fue escrita originalmente en el blog www.ondasenlasuperficiedelser.es

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